EL GUARDIÁN

El Guardian
De un momento a otro mi perro se volvió agresivo con mi hijo no permitía que saliera fuera de casa, pareciera que le cogió un odio terrible, para llevarlo al colegio o a cualquier instante que quisiera salir debía estar con migo o con su padre, esto nos estaba causando muchos problemas así que lo llevamos donde un veterinario, este nos pidió dejarlo toda el día y la noche para observar su comportamiento.
Esa tarde el niño salió a jugar fuera de casa cuando entró corriendo, diciendo que un hombre que llegó volando se lo quería llevar, mi esposo salió haber de que se trataba pero allí no había nadie.
Cuando fuimos por el perro el veterinario nos dijo que estaba en perfecto estado y no tenía rabia ni ninguna otra enfermedad, pero la situación no cambió el can seguía ladrando a mi hijo cuando está salía y lo hacía volver a entrar a casa.
Ya cansados con la situación volvimos donde el veterinario para que nos consiguiera quien lo adoptará, una señora que estaba cerca nos dijo que a ella le interesaba, pero quería que fuéramos sinceros con ella por que queríamos salir de tan magnífico animal, mi esposo y yo nos miramos pensativos, creímos que tal vez no quisiera llevarlo después de que le dijéramos el por que, pero le contamos la historia completa, ella se quedó mirándonos muy pensativa, nos dijo que no podíamos salir del perro que este por el contrario estaba protegiendo al niño.
Fuera de nuestra casa hay un ente oscuro, una presencia maligna que quiere llevárselo, no es algo de este mundo y el perro como sabe que no puede luchar contra el, no permite que el niño salga, nuestra sorpresa fue bien notoria, pero ella nos dijo que hay maneras de hacer que estas entidades abandonen sus propósitos, no de hacerlas abandonar este mundo pero si de hacer que busquen otro objetivo.
Nos dio el número telefónico de un hombre que nos podía ayudar, ya en casa lo pensamos mucho mi esposo y yo no somos muy dados a creer en aquellas cosas, pero igual lo llamamos nada perderíamos de inmediato acepto ir a casa, cuando estaba fuera se quedó mirando un árbol grande en la entrada y dijo ahí vive casi a todo momento, a la casa no puede entrar por que el perro allí es capaz de vencerlo, los perros son más guardianes de entes del más allá que del plano terrenal, por eso ven lo que nosotros no podemos.
Hizo un sahumerio con polvos que el traía, nos pidió un poco de agua a esta le agrego un liquido café, con este unto las paredes de la casa y después el árbol de la entrada, el sahumerio lo hizo también al rededor diciendo frases ilegibles, estuvo en este proceso por ahí dos horas, cuando terminó nos pidió que dejáramos salir el niño, lo hicimos con recelo el perro lo miraba fijamente, cuando el niño pasó junto a él le meneo la cola y se quedó ahí mirándolo como si nada pasara.
Nuestro asombro fue mayúsculo, le preguntamos cuanto le debíamos y si el niño no estaba en peligro en otro lugar, del precio nos dijo que no era nada que esa era su misión, si lo querían recompensar lo hicieran con el perro que era un gran amigo de la familia y referente al peligro del niño, era casi imposible que un ente expulsado volviera por la misma víctima, pero todos estamos expuestos a que un ser oscuro quiera nuestra alma.
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